A continuación les presento una reflexión que hice hace al menos unos 5 años. De la cual no hace falta ninguna gran contextualización pues la intención fue crear algo atemporal que aplicará sin importar el momento en el espiral del tiempo, sin embargo ya encontré se puede completar y perfeccionar.
Originalmente contaba con una breve explicación del origen del escrito a partir de una conversación; pero me parece para este medio está de más, y generalmente los lectores digitales optarán por el texto más breve.
La cosa empezaba más o menos de la siguiente manera:
- Imagina... (me encanta usar esta palabra por su profundidad y abstracción) abres los ojos y estás en una mesa, frente a tí algunas piezas de madera alrededor, hay varias personas a tu alrededor que de incoo son desconocidas para ti. Estás en un juego, nadie te preguntó, ni advirtió; estás y punto. Las reglas de la situación nadie las explica, las tienes que aprender a partir de lo que ves hacen los demás y uno que otro comentario de los más cercanos a tu alrededor; lo cual ayuda a que vayas desarrollando tu propio estilo de juego y estructura (quien dijo cómo debías de construir). Las piezas frente a tí aumentan y disminuyen a partir de la interacción con las personas a tu alrededor con quienes hay un juego de intercambiar, una herramienta o límitante como lo veas, pues de cierta forma sigues reglas de inicio reglas que no escribiste de un juego que no pediste. El estilo de cada torre es distinto, algunas altas y sin muchos cimientos, otras son bajas casí asemejando más un cubo que otra cosa, algunas no tienen principio ni fin; pero todos en su destrucción o creación tienen cierto efecto. Algunos mantienen una misma forma todo el tiempo, otros la derrumban continuamente y algunos ni siquiera se han percatado de que tienen piezas, pues se quedaron deslumbrados por la belleza del vació.
La gente a tu alrededor se mueve con sus creaciones de un lado a otro en base a la interacción que tienen, lo que provoca que a veces algunas mesas parezcan más pobladas y otras veces vacías ; pero sin lugar a dudas cada quien en su continuo movimiento llegó y se va básicamente solo. -
La intención original de esto era construir una irregular alegoría incompleta, acerca de mi perspectiva en aquel momento de la vida. La cual no puedo fundamentar y quizás ni siquiera comprender en su completud, como lo hiciera en aquel momento.
Digamos que en un intento transicional de escribir y ya construir algo más serio, me doy la oportunidad de rescatar ideas que se mantuvieron mucho tiempo en un cuaderno arrumbado en aquel rincón perdido en que se vislumbra el límite de lo soñado y lo vivido.
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viernes, 15 de junio de 2012
lunes, 5 de diciembre de 2011
Rompiendo silencio.
¿Alguna vez has tenido esa sensación de que todo está perdido? Es como ir cayendo por un precipicio hacia dentro de tí.
Todos tenemos el derecho a vivir una gran historia, aunque repetidas veces lo olvidamos.
Hoy me desperté, he ahí algo que narrar, tantas veces lo he hecho que olvide disfrutar todo lo que implica. Cada mañana es distinta en sus pequeños detalles, hoy por ejemplo fue bastante naranja, las nubes parecían carpas. Yo tenía carpas cuando era más pequeño, recuerdo la tienda donde cada domingo compraba distintas especies para que se acompañaran entre sí en su pecera. Entre esos recuerdos también viene a mi mente la historia de una tortuga que se hizo de piedra.
Mi vida está hecha de tantos trazos que sería imposible entenderlos y recordarlos todos. Me encanta hacer garabatos sin sentido en mis cuadernos, desde pequeño lo hacía en clase. Pocos se daban cuenta, sólo recuerdo en una ocasión en la que me dijeron algo al respecto. La verdad es que las clases pocas veces me bastaban y mi mente tendía a escaparse a universos paralelos, para crear historias y distintas posibilidades.
Un nuevo amanecer, ahora es grisáceo y llovizna. Soy alguien melancólico, la verdad es que aunque no se muestre, soy sensible, y me encantan estos días por el efecto que tienen en mí, me transforman. Además aún creo en algunas leyendas prehispánicas, para mi lluvia es vida y bendición.
Soy el silencio, quizás debí presentarme antes; pero como soy tan callado lo olvide. Ya casí desaparece en mí el recuerdo de quien era antes; pero alguna vez fui una persona bastante normal.
En está ocasión me daré la posibilidad de romperme (ósea romper el silencio) y compartirles mi origen y la situación que me llevó a transformarme en un observador. Lo que más me gusta de está maldición es la posibilidad de escuchar gran cantidad de conversaciones y surgir con la pausa en el momento clave, dentro de la mayoría de ellas.
Recién me gradue de la preparatoria decidí buscar un trabajo en lo que elegía mi profesión, recuerdo de ese día todas las promesas elevadas por los sueños que tenía. Llegué a la mesa del desayunador con gran emoción y busqué con velocidad la sección del impreso, en que alguna oportunidad me esperaba. Mi dedo se delizó por el aspero camino entre tintas, hasta que llegó a un pequeño aviso que recitaba de inicio:
Esta no es una oportunidad cualquiera,
piensálo dos veces antes de leer más...
Un viejo truco publicitario, me dije a mi mismo y seguí leyendo. Era una gran oportunidad, ofrecían viajes con gastos cubiertos y un sueldo que envidiaría cualquier universitario recién graduado.
De inmediato dejé mi desayuno, me bañé y puse el traje, ese mismo que use para la graduación. Algunos cambios de ruta después el micro me dejó a algunas cuadras del lugar al que habría de ir a aplicar.
Buenos días.- la voz de esa mujer era gangosa y aguda, toda su apariencia y persona le provocaría reproche hasta al más caritativo de los samaritanos; sin embargo yo debía contenerme y comportarme como sí frente a mí se encontrará la reina de Inglaterra. Minutos después el derroche de mis encantos y simpatía tuvo éxito, entrevistado por el mero mero; yo con la frente en alto me sentía capaz de entrar hasta a los Pinos con tan solo mi sonrisa.
Entregué mi solicitud de empleo al caballero de facciones gruesas y mirada pesada, quién sólo realizaría una pausa para escanearme y preguntarme: "¿En realidad comprendes en lo que te estás metiendo?". No sabía que responder, pero mi estúpida boca se hizo cargo y dijo un discurso sin que las ideas pasaran por el meticuloso filtro, de mi mente.
"Perfecto tiene el puesto, sólo lea con detalle el contrato,y en cuanto lo firme nosotros nos haremos cargo del resto". ¡Era una biblia! La cargue a casa y al llegar aún me cuestionaba sí una semana era suficiente para terminar de revisar esa cosa. Sonó mi celular mientras yo preparaba el mood de lectura en mi habitación:
"Güey, ¿qué haces? lanzáte al bicho ¿no? Están el Muerto y el Desauciado. De aquí ya vemos que pedo con nuestras vidas. No falles ca´on."
Regresando del billar y una que otra peda casera a la que nos anexamos caí muerto. No sé pero resulta que al recordar que tenía que leer el contrato ése ya había pasado una semana e iba en el micro rumbo a la cita al susodicho lugar.
"Firme aquí , y aquí. Listo, felicidades." ¿Qué tan malo podría ser? es un trabajo temporal... o bueno eso creía antes de leer el contrato.
Todo cambió repentinamente, a pesar de que parecía tan igual. Caminaba con ligereza hacia la parada del camión, cuando noté que a mi paso todo era silencio.
¿Qué pedo?, ¿No? Digo está bien que uno provoqué reacción por ser rostro; pero no mames. Sólo las moscas hacían ruído. De inicio pensé que eran coincidencias de la vida qué en el momento que me acercaba todos callarán, ya unos días después me freakeé y de inmediato hallé la relación entre lo de la chamba y estos sucesos de la dimensión desconocida.
Me dirigí al esperpento de secretaria ese con nada de cordialidad , para que me dijera que yo era el suplente del imbecíl que me engaño y contrató. Le pregunté de que se trataba este empleo y me respondió la sin vergüenza: "Lo dice su contrato jóven.". Me choca tanto que tengan la razón cuando me equivoco, y peor aún es tener que quedarse callado.
Y pues ahora soy silencio. Me encargo de lo que se escucha entre canciones de los discos, de esos instantes incómodos y algunas veces me encargo de dar teatralidad a un discurso. A veces digo tantas cosas que no hace falta escucharlas para entenderlas. Guardar silencio no es decir nada, sino que implica una manera distinta de comunicar.
Pero bueno, regresando a la razón de mi irrupción en tu mente: ¿Alguna vez has tenido esa sensación de que todo está perdido? Yo la tengo seguido y cada vez la acepto más. No entiendo claro el porqué, pero la llamada de mi amigo el día del billar portaba justo esa emoción. Supongo que se debe a que algunos buscan no sentirse sin sentido ni destino, por medio del ruído y otros lo hacen con el silencio; pero al final nos conduce por igual una pregunta, la falta de respuesta interminable a la que hay que disfrutar como la bella ignorancia de la vida que nos seduce siempre guardándose su nombre y tacto. Me he dado cuenta que a algunos les asusta y la evitan; sobre todo porque esa hermosa dama tan reservada tiene otro nombre, la muerte. Encantadora persona me la he topado dos o tres veces (cuestiones laborales que coincidimos en funerales o cosas así) sabe hacer su trabajo muy bien.
Hoy amaneció un cielo rojo y brillante, lo cual me recuerda a esa pasión por ser, a veces tan agresiva y otras tan cursi; pero siempre muy intensa.
Todos tenemos el derecho a vivir una gran historia, aunque repetidas veces lo olvidamos.
Hoy me desperté, he ahí algo que narrar, tantas veces lo he hecho que olvide disfrutar todo lo que implica. Cada mañana es distinta en sus pequeños detalles, hoy por ejemplo fue bastante naranja, las nubes parecían carpas. Yo tenía carpas cuando era más pequeño, recuerdo la tienda donde cada domingo compraba distintas especies para que se acompañaran entre sí en su pecera. Entre esos recuerdos también viene a mi mente la historia de una tortuga que se hizo de piedra.
Mi vida está hecha de tantos trazos que sería imposible entenderlos y recordarlos todos. Me encanta hacer garabatos sin sentido en mis cuadernos, desde pequeño lo hacía en clase. Pocos se daban cuenta, sólo recuerdo en una ocasión en la que me dijeron algo al respecto. La verdad es que las clases pocas veces me bastaban y mi mente tendía a escaparse a universos paralelos, para crear historias y distintas posibilidades.
Un nuevo amanecer, ahora es grisáceo y llovizna. Soy alguien melancólico, la verdad es que aunque no se muestre, soy sensible, y me encantan estos días por el efecto que tienen en mí, me transforman. Además aún creo en algunas leyendas prehispánicas, para mi lluvia es vida y bendición.
Soy el silencio, quizás debí presentarme antes; pero como soy tan callado lo olvide. Ya casí desaparece en mí el recuerdo de quien era antes; pero alguna vez fui una persona bastante normal.
En está ocasión me daré la posibilidad de romperme (ósea romper el silencio) y compartirles mi origen y la situación que me llevó a transformarme en un observador. Lo que más me gusta de está maldición es la posibilidad de escuchar gran cantidad de conversaciones y surgir con la pausa en el momento clave, dentro de la mayoría de ellas.
Recién me gradue de la preparatoria decidí buscar un trabajo en lo que elegía mi profesión, recuerdo de ese día todas las promesas elevadas por los sueños que tenía. Llegué a la mesa del desayunador con gran emoción y busqué con velocidad la sección del impreso, en que alguna oportunidad me esperaba. Mi dedo se delizó por el aspero camino entre tintas, hasta que llegó a un pequeño aviso que recitaba de inicio:
Esta no es una oportunidad cualquiera,
piensálo dos veces antes de leer más...
Un viejo truco publicitario, me dije a mi mismo y seguí leyendo. Era una gran oportunidad, ofrecían viajes con gastos cubiertos y un sueldo que envidiaría cualquier universitario recién graduado.
De inmediato dejé mi desayuno, me bañé y puse el traje, ese mismo que use para la graduación. Algunos cambios de ruta después el micro me dejó a algunas cuadras del lugar al que habría de ir a aplicar.
Buenos días.- la voz de esa mujer era gangosa y aguda, toda su apariencia y persona le provocaría reproche hasta al más caritativo de los samaritanos; sin embargo yo debía contenerme y comportarme como sí frente a mí se encontrará la reina de Inglaterra. Minutos después el derroche de mis encantos y simpatía tuvo éxito, entrevistado por el mero mero; yo con la frente en alto me sentía capaz de entrar hasta a los Pinos con tan solo mi sonrisa.
Entregué mi solicitud de empleo al caballero de facciones gruesas y mirada pesada, quién sólo realizaría una pausa para escanearme y preguntarme: "¿En realidad comprendes en lo que te estás metiendo?". No sabía que responder, pero mi estúpida boca se hizo cargo y dijo un discurso sin que las ideas pasaran por el meticuloso filtro, de mi mente.
"Perfecto tiene el puesto, sólo lea con detalle el contrato,y en cuanto lo firme nosotros nos haremos cargo del resto". ¡Era una biblia! La cargue a casa y al llegar aún me cuestionaba sí una semana era suficiente para terminar de revisar esa cosa. Sonó mi celular mientras yo preparaba el mood de lectura en mi habitación:
"Güey, ¿qué haces? lanzáte al bicho ¿no? Están el Muerto y el Desauciado. De aquí ya vemos que pedo con nuestras vidas. No falles ca´on."
Regresando del billar y una que otra peda casera a la que nos anexamos caí muerto. No sé pero resulta que al recordar que tenía que leer el contrato ése ya había pasado una semana e iba en el micro rumbo a la cita al susodicho lugar.
"Firme aquí , y aquí. Listo, felicidades." ¿Qué tan malo podría ser? es un trabajo temporal... o bueno eso creía antes de leer el contrato.
Todo cambió repentinamente, a pesar de que parecía tan igual. Caminaba con ligereza hacia la parada del camión, cuando noté que a mi paso todo era silencio.
¿Qué pedo?, ¿No? Digo está bien que uno provoqué reacción por ser rostro; pero no mames. Sólo las moscas hacían ruído. De inicio pensé que eran coincidencias de la vida qué en el momento que me acercaba todos callarán, ya unos días después me freakeé y de inmediato hallé la relación entre lo de la chamba y estos sucesos de la dimensión desconocida.
Me dirigí al esperpento de secretaria ese con nada de cordialidad , para que me dijera que yo era el suplente del imbecíl que me engaño y contrató. Le pregunté de que se trataba este empleo y me respondió la sin vergüenza: "Lo dice su contrato jóven.". Me choca tanto que tengan la razón cuando me equivoco, y peor aún es tener que quedarse callado.
Y pues ahora soy silencio. Me encargo de lo que se escucha entre canciones de los discos, de esos instantes incómodos y algunas veces me encargo de dar teatralidad a un discurso. A veces digo tantas cosas que no hace falta escucharlas para entenderlas. Guardar silencio no es decir nada, sino que implica una manera distinta de comunicar.
Pero bueno, regresando a la razón de mi irrupción en tu mente: ¿Alguna vez has tenido esa sensación de que todo está perdido? Yo la tengo seguido y cada vez la acepto más. No entiendo claro el porqué, pero la llamada de mi amigo el día del billar portaba justo esa emoción. Supongo que se debe a que algunos buscan no sentirse sin sentido ni destino, por medio del ruído y otros lo hacen con el silencio; pero al final nos conduce por igual una pregunta, la falta de respuesta interminable a la que hay que disfrutar como la bella ignorancia de la vida que nos seduce siempre guardándose su nombre y tacto. Me he dado cuenta que a algunos les asusta y la evitan; sobre todo porque esa hermosa dama tan reservada tiene otro nombre, la muerte. Encantadora persona me la he topado dos o tres veces (cuestiones laborales que coincidimos en funerales o cosas así) sabe hacer su trabajo muy bien.
Hoy amaneció un cielo rojo y brillante, lo cual me recuerda a esa pasión por ser, a veces tan agresiva y otras tan cursi; pero siempre muy intensa.
domingo, 30 de octubre de 2011
Un escrito hace muchos años: Sobre la Interpretación psicoanalìtica del arte (censurada)
Arte e interpretación
“El arte consigue conciliar el principio de placer y el de realidad por un camino peculiar” (Freud, 1911, p. 635).Muchos hablan del arte como comunicación, como una transmisión de algo que el artista intencionalmente o no plasma en un escrito, en una pintura, en la película, en mármol, o lo que el desee; en cada obra busca dejar huella, dejando parte de su historia y a veces sin darse cuenta. Existen varios artistas que señalan, como Goya, que la pintura plasmaba emociones, y partes del mismo autor; con el psicoanálisis, el inconciente, el simbolismo, la sublimación, la creatividad y otros conceptos, se observó que desde un inicio el arte tenía algo más que estética y belleza, que había símbolos por los que el artista comunicaba algo, a veces sin siquiera tener la intención. En realidad tiene mucha lógica, pues se trata de una corriente de la psicología que en muchos temas usa la mitología para explicarse, ya que los mitos griegos son obras de literatura muy importantes que comunican situaciones y visiones, del medio y lo que en éste acontecía, problemáticas sociales y personales elevadas a problemas en mitos y cuentos, como una manera de comunicar fantasías y miedos, etc.
Para poder hacer uso de la interpretación de una obra de arte, debemos partir de la biografía detallada del artista; pues de lo contrario sólo podríamos ver los símbolos universales o sociales de la época (pues la simbología puede ser personal o puede ser social) y caeríamos en algo o muy ambiguo o general. Para poder hacer la comprensión de esto más sencilla intentaremos hacer una muy breve interpretación de la obra de Botticelli “la Primavera ” y “Palas y el Centauro”, las cuales al parecer iban una después de la otra en su orden original.
Botticelli, o Alessandro Filipepi, nació en 1445 o finales de1444, 24 años menor que su hermano mayor, famoso por amor a la buena mesa y el buen vino además de su baja estatura, combinación que le atribuyó el apodo de tonel pequeño, botticello, sobrenombre que más tarde tomaría un sentido más poético al ser heredado por el artista. A sus 14 años fracasó como contador en el negocio del padre y fue enviado a trabajar como aprendiz en casa de un orfebre, más tarde sería acogido por el ex fraile carmelita Filippo Lippi, muy famoso pintor de esa época, destacó de tal manera en su grupo que fue acogido por los Médicis, una familia muy sencilla que de la noche a la mañana enriqueció y decidió dedicarse a la política; básicamente así surge el inicio de la carrera del gran pintor. Para poder hacer una interpretación más profunda habríamos de escribir todo un libro acerca de la biografía y buscar todos los detalles que hasta el año de la realización de su obra había vivido Botticelli, pero siendo tan sólo un ejemplo nos iremos guiando por símbolos universales que se presentan en las obras.
Botticelli siendo un neo platónico nos transmite la victoria de la rigidez ante los impulsos incontrolables como sí fuera un cuento, en muchas ocasiones este artista pintó novelas o series de pinturas para contar una historia como la novela de Nastacio degli Onesti e Historias de San Cenobio; la unión de La Primavera y Palas y el centauro nos revelan o describen el desarrollo de una persona comenzando desde Céfiro, cuya impulsividad y deseo de Cloris afectan hasta al medio ambiente doblando los árboles, luego está atacando a Cloris cuya boca saca vida y nos recuerda a la oralidad que se transforma después de dar vida en si con sus propias manos, lo cual se observa en Flora, quien es la misma persona de Cloris, recordando los famosos versos de Poliziano. Después vemos una figura maternal en Venus (centro de dos pinturas de Botticelli, El nacimiento de Venus) que con su manto rojo nos recuerda la sexualidad madura de una madre, misma que dentro de la mitología es la razón de los ojos vendados por el sentimiento de culpa de Cupido, el cual apunta con su flecha a Castidad, que es una de las tres gracias (junto con Placer y Belleza) como deseando dejar el incestuoso desero por el objeto prohibido; indiferente Castidad esta en un baile , mientras comienza a desear con la mirada a Mercurio, cuya toga roja exhibicionista le atrae. En la hipotética continuación de esa pintura Palas y el centauro vienen a concluir con la madurez de Palas y el control sobre la lujuria, los impulsos agresivos y el descontrol que en ese entonces representaba el centauro.
Lo que acabamos de desarrollar es una muy a “grosso modo” interpretación pues habríamos de desarrollar desde como se explica en la mitología el evento en el jardín de Venus la Alegoría a la primavera, en Grecia antigua, entre otros aspectos que requieren mayor argumentación.
Lo más importante al realizar una interpretación es la transferencia, es decir la sensación que nos da una pintura tanto el agrado como el desagrado.
Pero recalquemos que nuestro análisis olvidó tanto la estética como la técnica, y lo que hizo fue un intento de descubrir el contenido inconciente de una pintura a partir de la visión freudiana; por lo tanto como en cualquier teoría, existe la posibilidad de errores, y sobre todo en esta ocasión no fue más que un humilde intento de compartir algunos conocimientos a otras disciplinas de la universidad e interesados lectores.
lunes, 20 de junio de 2011
Al libro
La sensación aspera de las esquinas que pasan por las yemas de mi tacto, una tras otra caricia te desnudas de nuevo ante mí, creas y transformas las ideas en mi mente; cómo lo has hecho desde la primera vez.
Esos lunares que muestras al desnudarte me han enseñado de amor y verdad, cada recoveco de tu cuerpo, cada viviente imágen que creas en mi mente, se extiende como las raíces de un frondoso árbol en un bosque de conceptos, sentimientos y creencias.
Una sinfonía surge de las letras impresas en papel, por un autor. Y a su vez es transformada por la subjetividad de lector, que por medio de sus ojos escucha.
Cada palabra que posees está abierta a universos de posibilidades, decirte terminado o fin es tan sólo el inicio de una reflexión interminable.
Fin.
Esos lunares que muestras al desnudarte me han enseñado de amor y verdad, cada recoveco de tu cuerpo, cada viviente imágen que creas en mi mente, se extiende como las raíces de un frondoso árbol en un bosque de conceptos, sentimientos y creencias.
Una sinfonía surge de las letras impresas en papel, por un autor. Y a su vez es transformada por la subjetividad de lector, que por medio de sus ojos escucha.
Cada palabra que posees está abierta a universos de posibilidades, decirte terminado o fin es tan sólo el inicio de una reflexión interminable.
Fin.
viernes, 13 de mayo de 2011
Al cerrar la llave del lavadero cae una gota.
Rompiendo el vacío, se abren los espacios. Pequeños murmullos avisan con cierto atino, la cercanía del impacto al final del precipicio; ese punto sin retorno en que termina el ciclo de un universo.
Todo es distorsionado por la mirada de algo que pudo ser vida y fuerza; y que sin embargo se convirtió en desperdicio, una existencia entera más que termina en el absurdo. Sí hay justicia en el universo en un futuro serás vapor de alguna estrella, puede que viajes por dimensiones e ilusiones y termines en un lugar mejor. Tú fin es el inicio para los pedazos de tí que se liberarán uno a uno. No llores más mientras termina este sufrimiento, recuerda que cada lagrima que sueltas adelanta tu final.
Impacto.
Tus restos yacen allí en el frío metal, y resbalas creando una silenciosa pero musical despedida. No te merecimos pequeño diamante, que negligente a tu destino a nuestro servicio preferiste soltarte en caída libre al futuro, a otro mundo.
Los reflejos que provocas revelan que dentro de tí hubo galaxias y mundos desconocidos, cada pequeño pedazo de tí vibro de una manera tan magna que ninguna descripción haría justicia al maravilloso trayecto que duró apenas un respiro humano.
Algunas de tus hermanas te decidieron seguir realizando un mismo acto suicida una tras otra, conscientes todas de que esto fue tan solo una pizca de la eternidad, que los ciclos y espirales caóticos del universo en su compleja física y química las llevarán a otro espacio en el cual puede que se encuentren nuevamente.
Unos segundos más y te habrás evaporado, en un último esfuerzo tus labios besan el metal en donde yacen los restos de tí; te despides con nobleza de esta existencia y abrazas con seguridad a la incertidumbre.
El líquido diamante ya fue, nace algo nuevo que comienza a ascender sin grandes fanfarrias, para dar un nuevo inicio a su ciclo.
Tu destello fue la fugacidad que me hizo abrir los ojos y por un momento comprender en tu reflejo que hay algo más, incomprensible e infinito; por lo que estoy aquí.
Todo es distorsionado por la mirada de algo que pudo ser vida y fuerza; y que sin embargo se convirtió en desperdicio, una existencia entera más que termina en el absurdo. Sí hay justicia en el universo en un futuro serás vapor de alguna estrella, puede que viajes por dimensiones e ilusiones y termines en un lugar mejor. Tú fin es el inicio para los pedazos de tí que se liberarán uno a uno. No llores más mientras termina este sufrimiento, recuerda que cada lagrima que sueltas adelanta tu final.
Impacto.
Tus restos yacen allí en el frío metal, y resbalas creando una silenciosa pero musical despedida. No te merecimos pequeño diamante, que negligente a tu destino a nuestro servicio preferiste soltarte en caída libre al futuro, a otro mundo.
Los reflejos que provocas revelan que dentro de tí hubo galaxias y mundos desconocidos, cada pequeño pedazo de tí vibro de una manera tan magna que ninguna descripción haría justicia al maravilloso trayecto que duró apenas un respiro humano.
Algunas de tus hermanas te decidieron seguir realizando un mismo acto suicida una tras otra, conscientes todas de que esto fue tan solo una pizca de la eternidad, que los ciclos y espirales caóticos del universo en su compleja física y química las llevarán a otro espacio en el cual puede que se encuentren nuevamente.
Unos segundos más y te habrás evaporado, en un último esfuerzo tus labios besan el metal en donde yacen los restos de tí; te despides con nobleza de esta existencia y abrazas con seguridad a la incertidumbre.
El líquido diamante ya fue, nace algo nuevo que comienza a ascender sin grandes fanfarrias, para dar un nuevo inicio a su ciclo.
Tu destello fue la fugacidad que me hizo abrir los ojos y por un momento comprender en tu reflejo que hay algo más, incomprensible e infinito; por lo que estoy aquí.
jueves, 28 de abril de 2011
El deber
Muchas veces hablamos del "deber ser" de los "deberes"; pero ¿en realidad tenemos la más remota idea de que significa el deber? Algo ¿moral? , ¿una posición con la que nacemos?, ¿algo social? o ¿ético? Quizás para llegar a entender el deber es necesario establecer una pregunta previa, acerca de su naturaleza.
Antes de continuar abriría un parentesís para hacer la referencia interesante que hace nuestro idioma con la palabra deber a deuda; y la forma en que pareciera (sobre todo en nuestra población) se conecta con algo que tenemos que dar a Otro a cambio de algo que nos dió- Ahora recordarás el reclamo universal de las madres, que ni siquiera me parece necesario repetir pues tu mente de seguro lo recordó-. El deber es el implícito que atá, esa cadena de significados y experiencias de tu progenitora y tu padre te transmiten y que en alguna medida te establece normas de funcionamiento y comprensión de tu entorno; lo natural sería que conforme se da el proceso de individualización vayas eligiendo que te sirve y ayuda a crecer o que por el otro lado puedes rechazar o cambiar.
¿Cuál es la razón por la que el ser humano acepta, o sin aceptar actúa bajo un deber? es necesario admitir que hay muchas causas, como las hay motivaciones y desmotivaciones algunas más claras y otras no tanto. Todos nos encontramos enredados en una cadena de promesas hechas por nuestros antepasados y por nosotros a los que siguen; el deber es una atadura bajo la cual existimos. La fantasía de nuestros padres y abuelos, los deberes civícos del ciudadano moderno, el deber no es un eje único es la cruza de decisiones que por libertad nos conducen a comprender que en toda relación nos convertimos en negociadores, que continuamente se mueven de proveedores a clientes. El ser humano necesita el deber para relacionarse, dificilmente la interacción entre personas estará ausente de la constitución no hablada de un contrato de correspondencia.
Entonces ¿el deber es implícito a la naturaleza humana? , ¿a nosOtros? Al parecer nos es necesario para coexistir en sociedad, quizás lo no natural son todos aquellas ditorsiones que le hemos dado a los lineamientos de nuestra interacción. Una atadura puede servir de sostén y ayuda; pero otra puede llegar a sofocar.
Lo interesante sería alcanzar a entender que a pesar de que el deber es algo cultural necesita de la aceptación del individuo para poder existir; a lo que voy con ello es que el ciclo del deber puede ser entendido como yo le debo al Otro para que éste me deba y otorgue algo a mí, que a su vez va implicar que le debo algo; el deber es algo que le debemos a un objeto interno, entendido por la expectativa de una compensación a nuestro esfuerzo y entrega. Es entonces que el deber puede ser entendido como función interna de deberse a sí mismo, de demandarse a sí mismo, algo como esperado o necesario.
Elevaría entonces la idea de que aunque el deber lo entendemos principalmente como una cuestión de interacción, pareciera que tiene de tras fondo una función interna.
Así que exhortaría a todo lector a cuestionarse ver que deberes no le son armoniosos en su andar por la vida,y reconocer todas las veces que se ha sofocado su libertad.
Como todos los escritos dentro de este blog el tema está sujeto a discusión y crítica, así que no deban y atrevanse a comentar.
Antes de continuar abriría un parentesís para hacer la referencia interesante que hace nuestro idioma con la palabra deber a deuda; y la forma en que pareciera (sobre todo en nuestra población) se conecta con algo que tenemos que dar a Otro a cambio de algo que nos dió- Ahora recordarás el reclamo universal de las madres, que ni siquiera me parece necesario repetir pues tu mente de seguro lo recordó-. El deber es el implícito que atá, esa cadena de significados y experiencias de tu progenitora y tu padre te transmiten y que en alguna medida te establece normas de funcionamiento y comprensión de tu entorno; lo natural sería que conforme se da el proceso de individualización vayas eligiendo que te sirve y ayuda a crecer o que por el otro lado puedes rechazar o cambiar.
¿Cuál es la razón por la que el ser humano acepta, o sin aceptar actúa bajo un deber? es necesario admitir que hay muchas causas, como las hay motivaciones y desmotivaciones algunas más claras y otras no tanto. Todos nos encontramos enredados en una cadena de promesas hechas por nuestros antepasados y por nosotros a los que siguen; el deber es una atadura bajo la cual existimos. La fantasía de nuestros padres y abuelos, los deberes civícos del ciudadano moderno, el deber no es un eje único es la cruza de decisiones que por libertad nos conducen a comprender que en toda relación nos convertimos en negociadores, que continuamente se mueven de proveedores a clientes. El ser humano necesita el deber para relacionarse, dificilmente la interacción entre personas estará ausente de la constitución no hablada de un contrato de correspondencia.
Entonces ¿el deber es implícito a la naturaleza humana? , ¿a no
Lo interesante sería alcanzar a entender que a pesar de que el deber es algo cultural necesita de la aceptación del individuo para poder existir; a lo que voy con ello es que el ciclo del deber puede ser entendido como yo le debo al Otro para que éste me deba y otorgue algo a mí, que a su vez va implicar que le debo algo; el deber es algo que le debemos a un objeto interno, entendido por la expectativa de una compensación a nuestro esfuerzo y entrega. Es entonces que el deber puede ser entendido como función interna de deberse a sí mismo, de demandarse a sí mismo, algo como esperado o necesario.
Elevaría entonces la idea de que aunque el deber lo entendemos principalmente como una cuestión de interacción, pareciera que tiene de tras fondo una función interna.
Así que exhortaría a todo lector a cuestionarse ver que deberes no le son armoniosos en su andar por la vida,y reconocer todas las veces que se ha sofocado su libertad.
Como todos los escritos dentro de este blog el tema está sujeto a discusión y crítica, así que no deban y atrevanse a comentar.
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sábado, 9 de abril de 2011
Una mosca entra a la habitación.
Brevísima eternidad detrás de cada instante;
una cadena infinita se quiebra,
libera un suspiro momentáneo;
que por unos micro segundos revela el inicio y el fin,
el porque y para que de la existencia.
Luego de nuevo todo vuelve al silencio;
y la vida sigue su curso;
para repetir continuamente esta serie de mini sucesos,
casi imperceptibles, uno tras otro.
una cadena infinita se quiebra,
libera un suspiro momentáneo;
que por unos micro segundos revela el inicio y el fin,
el porque y para que de la existencia.
Luego de nuevo todo vuelve al silencio;
y la vida sigue su curso;
para repetir continuamente esta serie de mini sucesos,
casi imperceptibles, uno tras otro.
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